La clave: los revisores

revisor

La revisión y el revisor en contexto. Una revista de investigación es un sistema de validación y difusión de información científica, el último eslabón en el proceso de investigación. En la era 2.0., donde con internet los autores pueden realizar su propia difusión y por tanto la difusión es compartida, la acreditación de los resultados es el principal argumento existencial de las revistas científicas. De hecho, la dimensión que mayor consumo de recursos humanos tiene dentro de la revista es aquella relativa a los procesos de evaluación. También hay que destacar que son recursos externos, pues la mayor parte de revisores no guardan ninguna relación con la revista. Por tanto, después de los autores, los revisores son los garantes de la calidad de los artículos y por añadidura de la revista.

El revisor, en suma, trabaja para el editor y para los autores. En líneas generales podemos decir que las tareas del revisor son:

  • Prevenir la publicación de trabajos erróneos.
  • Mejorar la calidad y legibilidad de las publicaciones en búsqueda de la excelencia científica, actuando como un autor en la sombra.
  • Aportar al editor evidencias sobre la calidad del trabajo y su relevancia en la comunidad, al objeto de que este pueda decidir con criterio el futuro del manuscrito.

Es importante destacar que el revisor no tiene poder directo sobre la publicación o denegación del manuscrito, limitándose a realizar un informe para el editor de la revista. Una buena revista se caracteriza por la presencia y uso de buenos revisores, como mínimo del mismo nivel científico de los trabajos que evalúa. Un revisor debe destacar por:

  • Ser un investigador en activo con una reconocida producción científica.
  • Estar actualizado, éste tiene conocimientos sobre los trabajos clásicos del área, así como de los más recientes.
  • Conocer las metodologías utilizadas en el área y los aspectos formales de la Comunicación Científic
  • Proactividad, personas con tiempo y capacidad de comprometerse.
  • Ética. Revisores que declaren, si los hubiese, conflictos de interés.

Virginia Gewin, en un artículo de 2011, explicaba que el revisor ideal es un investigador recién doctorado. Su capacidad y necesidad de comprometerse con la revista destacaba sobre otros perfiles y, además, acaba de superar un proceso en el que ha demostrado conocimientos teórico prácticos profundo en una disciplina, por lo que se le supone una gran actualización.

  • Gewin, V. (2011). Rookie review. Nature, 478(7368), 275-277.
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