Escuela de Autores es un portal de Comunicar, Revista Científica en Educación y Comunicación, indexada en las principales bases de datos internacionales, que complementa sus otros blogs activos en español, portugués e inglés. Diseñado y redactado principalmente por el Consejo de Editores de Comunicar, esta Escuela de Autores pretende ofrecer recursos para la publicación de manuscritos en revistas científicas de una forma planificada y estratégica, así como servir de espacio de reflexión sobre la gestión de la información científica para contribuir en publicaciones de primer nivel.
Publicado en Sin categoría

Normativización de autores: ORCID

orcid-01La comunidad de investigadores, a nivel mundial, crece de forma vertiginosa. Hasta hace poco tiempo nos movíamos en escenarios locales o regionales y la identificación era un tema más bien anecdótico porque ni era necesario responder a estándares internacionales ni el círculo de investigadores en donde nos movíamos era tan grande que nuestro nombre se prestara a confusión.

orcid-03Hoy día nos desenvolvemos, en el ámbito científico, como en otros muchos, en un universo global donde nuestra comunidad de pares se mide no por decenas, cientos sino por miles, con ya varios millones de investigadores en todo el mundo. Como todos sabemos en esta ciencia sin fronteras es el inglés la lengua franca y el estándar internacional el modelo anglosajón. Cada persona se define por un nombre y un apellido único, y con ellos se ha de singularizar de los miles de investigadores que trabajan en temáticas afines en todos los rincones del Planeta.

Para atender a estas necesidades, desde hace años se han desarrollado iniciativas para la normalización de los nombres científicos. FECYT (Fundación Española de Ciencia y Tecnología), junto con el Grupo EC3/UGR de Granada desarrollaron un documento (http://goo.gl/3t7r4j) con las diferentes posibilidades y alternativas para un “bautismo científico” que no genere confusiones. Para muchos hispanos y lusos el uso de dobles nombres y dobles apellidos genera confusiones importantes en las revistas internacionales que dificultan el reconocimiento y la identificación.

En los últimos años, también han aparecido repositorios y portales on-line para el registro internacional de los científicos:

orcid-02La puesta en marcha hace tres años del portal ORCID (Connecting Research and Researchers) conseguía converger iniciativas anteriores como las del portal WoS (ResearcherID) y Scopus (ScopusID) en una sola web, donde los autores reciben su número identificador internacional de forma gratuita, se “bautizan” con su nombre científico, adquieren el código QR de su página y, de forma automática, tanto WoS como Scopus, le suben sus principales aportaciones en revistas científicas de todo el mundo.

Para consultar autores registrados, ver el perfil personal o darse de alta: http://orcid.org/. Muchas revistas y agencias de calidad nacional exigen ya que sus autores e investigadores estén registrados en ORCID.

 

Publicado en Sin categoría | 1 Comentario

Visibilidad internacional: saber conectar y difundir una contribución científica

Todo investigador ha soñado alguna vez con el reconocimiento y el impacto internacional, pero para llegar al mismo hay que recorrer un largo camino bien cimentado en el conocimiento científico y en la capacidad de saber conectar con los expertos del área en cuestión. Pero, ¿cuáles pueden ser las claves para llegar a esa visibilidad internacional?

Tomemos como ejemplo los bien conocidos Premios Nobel, el español Santiago Ramón y Cajal que compartió el Premio Nobel de Medicina en 1906 con Camilo Golgi o la polaca, Marie Sklodowska Curie, única mujer con dos Premios Nobel, uno en Física en 1903 compartido con Pierre Curie y Henri Becquerel, y otro de Química en 1911. Ambos destacaron sin lugar a dudas porque hicieron una contribución al saber científico basada en años de estudios sobre una temática específica después de su doctorado. Conocían bien su área del saber, aquello que aún los demás expertos aún no habían aportado. Poseían una formación sólida, salieron de sus países natales para conocer otras instituciones de investigación, formaron equipos con otros expertos internacionales, pertenecían a las asociaciones de su área y dieron a conocer los resultados de sus investigaciones en congresos y publicaciones internacionales de prestigio. Es decir, supieron destacar su contribución y difundirla a nivel internacional.

visibilidad

Llegar a ser un Premio Nobel está muy lejos del alcance de la mayoría de los investigadores pero los ejemplos citados dan la hoja de ruta para la deseada visibilización internacional en cualquier área del saber. Comienza con el estudio en profundidad de la temática que nos interesa, guiados por los mejores expertos posibles. El conocer distintas lenguas a la materna es una gran ayuda pero no será suficiente si no nos “arrimamos a buen árbol”, las estancias de investigación en instituciones internacionales y la participación en congresos especializados de renombre son para ello muy útiles. Escribir publicaciones en coautoría internacional aporta la posibilidad de que nuestras publicaciones se hagan visibles en más de un repositorio institucional. Para ello hemos de asegurarnos nuestra identificación digital permanente (ORCHID). Publicar en revistas y editoriales de prestigio no solo en la lengua materna sino también en la lingua franca académica, el inglés, hará que más expertos puedan conocer nuestros trabajos. Difundir nuestras publicaciones en redes sociales académicas como por ejemplo Academia.edu, Researchgate, Mendeley, etc. o en redes sociales (Twitter, Facebook, Google+, entre otros) aumentará las altmetrics de nuestras contribuciones.  En conclusión, el saber conectar y el difundir una contribución científica nos dará las posibilidades de esa ansiada visibilidad internacional.

 

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Relevancia, originalidad y anonimia. Coordenadas para la publicación

La publicación de un artículo en una revista científica requiere cumplir una serie de exigencias estandarizadas. Si bien cada publicación tiene sus propias normas, y por ello es muy importante leerlas en cada caso y familiarizarse con los procedimientos de la revista que hemos seleccionado, hay parámetros comunes para la aceptación de un texto:

  • Relevancia, significatividad y veracidad.
  • Contribución a un campo del saber, desde una perspectiva individual o colectiva, original e inédita.
  • Anonimización del manuscrito

La calidad de la revista estriba en gestionar esos parámetros, es decir garantizar la relevancia y la originalidad de lo que en ella se difunde. Por ello, para que un artículo tenga posibilidades de ser publicado es fundamental no descuidar estos aspectos.

anonimoLa relevancia y significatividad viene determinada por una revisión exhaustiva de la literatura. Ello permite posicionar y delimitar el objeto de estudio y la contribución específica, anclándola, sistematizándola, de manera que se visibilice lo que se aporta. Tanto si es una investigación que genera datos y resultados significativos, como si se presentan otros que pueden complementar o contradecir los ya existentes, o se muestran logros desde otras perspectivas, el grado de relevancia de cada aportación varía según el ámbito o área disciplinar. En cuanto a la veracidad de lo que se comunica, la información no puede estar sesgada, ni falseada, en aras de la autenticidad de los datos. Las revistas miden y valoran esto mediante la revisión por pares, expertos del campo, que conocedores de la materia pueden evaluar el trabajo, centrándose en la solidez de las argumentaciones y resultados y en los avances que se sustentan. Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

La clave: los revisores

revisor

La revisión y el revisor en contexto. Una revista de investigación es un sistema de validación y difusión de información científica, el último eslabón en el proceso de investigación. En la era 2.0., donde con internet los autores pueden realizar su propia difusión y por tanto la difusión es compartida, la acreditación de los resultados es el principal argumento existencial de las revistas científicas. De hecho, la dimensión que mayor consumo de recursos humanos tiene dentro de la revista es aquella relativa a los procesos de evaluación. También hay que destacar que son recursos externos, pues la mayor parte de revisores no guardan ninguna relación con la revista. Por tanto, después de los autores, los revisores son los garantes de la calidad de los artículos y por añadidura de la revista.

El revisor, en suma, trabaja para el editor y para los autores. En líneas generales podemos decir que las tareas del revisor son:

  • Prevenir la publicación de trabajos erróneos.
  • Mejorar la calidad y legibilidad de las publicaciones en búsqueda de la excelencia científica, actuando como un autor en la sombra.
  • Aportar al editor evidencias sobre la calidad del trabajo y su relevancia en la comunidad, al objeto de que este pueda decidir con criterio el futuro del manuscrito.

Es importante destacar que el revisor no tiene poder directo sobre la publicación o denegación del manuscrito, limitándose a realizar un informe para el editor de la revista. Una buena revista se caracteriza por la presencia y uso de buenos revisores, como mínimo del mismo nivel científico de los trabajos que evalúa. Un revisor debe destacar por:

  • Ser un investigador en activo con una reconocida producción científica.
  • Estar actualizado, éste tiene conocimientos sobre los trabajos clásicos del área, así como de los más recientes.
  • Conocer las metodologías utilizadas en el área y los aspectos formales de la Comunicación Científic
  • Proactividad, personas con tiempo y capacidad de comprometerse.
  • Ética. Revisores que declaren, si los hubiese, conflictos de interés.

Virginia Gewin, en un artículo de 2011, explicaba que el revisor ideal es un investigador recién doctorado. Su capacidad y necesidad de comprometerse con la revista destacaba sobre otros perfiles y, además, acaba de superar un proceso en el que ha demostrado conocimientos teórico prácticos profundo en una disciplina, por lo que se le supone una gran actualización.

  • Gewin, V. (2011). Rookie review. Nature, 478(7368), 275-277.
Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | Deja un comentario

El chequeo previo

Escribir un buen artículo científico requiere una revisión profunda tanto de su contenido como de su formato y estilo. Al mismo tiempo que lo adaptamos a la normativa de la revista seleccionada, tal y como vimos en la entrada anterior de la Escuela de Autores de Comunicar, es fundamental llevar a cabo un chequeo por pares internos.

Trabajar en la comunidad científica requiere el trabajo en equipos de pares, colegas de nuestra misma categoría y experiencia profesional, que nos apoyan en la revisión final del manuscrito. Esto garantiza el trabajo en equipo en una comunidad científica que, lejos de ser restringida, se refuerza con la colaboración desinteresada en esta labor, en la que los investigadores se ayudan unos a otros.

Las revistas científicas de mayor impacto, como Comunicar, ofrecen a los autores no solo las recomendaciones para garantizar la superación de la revisión por pares ciegos, sino que ponen a disposición de revisores y autores las fichas que incluyen los criterios de evaluación de los manuscritos, como garantía de rigurosidad, transparencia y calidad científica.

Por lo tanto, no se trata de una revisión de formato, que puede hacerse con un checklist o protocolo de envío, como trataremos en próximas entradas, sino de un chequeo previo al envío a la plataforma OJS de la revista, en el que se valora el trabajo en su conjunto, esto es:

  • Highlight: aportaciones relevantes, originales y novedosas del trabajo
  • Adecuación del marco teórico
  • Estructura del abstract
  • Actualidad y relevancia de las referencias
  • Estilo científico del texto
  • Evidencia de la aportación del manuscrito al estado del arte
  • Avances demostrados en los resultados y conclusiones
  • Aportaciones de las conclusiones
  • Rigurosidad metodológica seguida

En resumen, se trata de contar con colegas de nuestra temática, sean de nuestra institución o de cualquier otra parte del mundo, equiparables a los autores en categoría profesional, índice de impacto (h), experiencia en la investigación del tema, etc., que lean detenidamente nuestro trabajo y lo valoren rigurosamente, sabiendo que se trata de un trabajo en equipo que nos beneficia a todos, de manera que también nosotros llevaremos a cabo este importante chequeo previo de sus producciones científicas, como garantía de un trabajo excelente.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Normas, normas, normas

Tan importante es seleccionar la revista que mejor se adapte a nuestros intereses investigadores como adaptarnos a la normativa de la revista a la que enviaremos nuestro trabajo.

Del mismo modo, tan importante es acceder a la información científica de máxima calidad y actualidad en las bases de datos internacionales y en las revistas mejor posicionadas en los ranking mundiales, como conocer y cumplir las normas de publicación que comparten muchas de estas revistas.

Leer investigaciones y estudios previos relacionados con nuestra temática como primera tarea, nos facilitará llegar a redactar siguiendo el estilo científico que se espera de un investigador: preciso, claro y breve.

Tener en cuenta todas estas indicaciones, que se han justificado en las entradas anteriores de esta Escuela de Autores, nos ayudará en gran medida a lograr nuestro objetivo de publicación en las mejores revistas.

Ahora bien, lograr este objetivo requiere leer detenida y minuciosamente la normativa de la revista a la que vamos a enviar nuestro trabajo. Cada revista tiene su propia normativa, lo cual nos exige conocer con exactitud todos sus detalles para cumplirla rigurosamente. Es importante tener en cuenta que el Club de revistas JCR mantienen parámetros muy estandarizados en sus normativas con ligeros o nulos cambios con respecto al manual de estilo y de redacción científica de  American  Psychological Association (APA), frente a revistas de segundo y tercer orden, que por mor de singularizarse redactan normativas propias que generan trabajo adicional a los autores a la hora de trasmutar de una revista a otra, con el consiguiente riesgo de que el formato sea quien determine el contenido, como si fuese la cama de Procusto.

Pero no solo hay que fijarse en la normativa referente a aspectos formales, sino también en el estilo de sus publicaciones, el tipo de aportaciones que se publican (investigaciones, estudios, revisiones, recensiones…), el modo de envío de los manuscritos, el número y tipo de documentos que hay que enviar (manuscrito y cover letter), si deben tener datos de autoría en el texto o no, etc.

Respecto a las Normas de carácter formal, es fundamental respetar escrupulosamente cada una de los requerimientos de la revista puesto que el equipo editorial valorará positivamente que nos hayamos preocupado por tener en cuenta su normativa, lo cual es un indicio importante de la calidad científica en un investigador.

A grandes rasgos, los aspectos normativos que hemos de cuidar especialmente en el manuscrito son:

  • Extensión y estructura del artículo
  • Extensión y estructura del título y del resumen
  • Número y adecuación de las palabras clave
  • Número de referencias, actualización de las mismas y sus fuentes, teniendo en cuenta si siguen normas APA o no y si se ofrecen ejemplos de referencias
  • Formato: epígrafes, numeraciones, tipo y tamaño de letra, márgenes, interlineados, cursivas y negritas, tabuladores, tablas y figuras, mayúsculas y minúsculas, etc.

La revista Comunicar ofrece un documento explicitando su normativa en la que se detallan cada uno de estos aspectos y que valora positivamente cuando los autores la siguen.

Por lo tanto, seguir meticulosamente las normas de cada revista nos ayudará a que nuestro artículo pueda ser estimado para su evaluación. Si además tenemos en cuenta las siguientes advertencias, estaremos avanzando correctamente en pos de nuestro objetivo, la publicación en una revista científica:

  1. Enviar un artículo a una revista implica el sometimiento a sus requisitos formales y de contenido, por lo que cualquier error en relación a este respecto es un motivo objetivo de rechazo.
  2. No cumplir las normas de una revista es síntoma de varios aspectos negativos; desgano, inmadurez científica,  desconocimiento, infravaloración por la revista y sus procesos evaluativos, en definitiva, un artículo con errores de esta índole tiene un futuro limitado.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Seleccionando revistas para publicar…

revistaseleccion

La selección de revistas, al objeto de intentar publicar nuestros trabajos en ellas, es un proceso que se puede hacer de manera proactiva o reactiva. Como todo en la vida, siempre es recomendable la proactividad, que permite una planificación desde el primer momento y por tanto una adecuación natural del contenido (nuestro trabajo) al medio (la revista). Pero ojo, no investigamos para publicar en una determinada revista. El proceso investigador se debe a los objetivos/resultados, no al medio en que serán comunicados estos, algo del todo secundario. Lo que definitivamente no tiene sentido es investigar algo sabiendo a priori que nadie nos lo publicaría.

¿Por qué proactividad? El investigador, cuando se le supone un experto en el área que investiga, conoce desde el principio las principales revistas, autores y trabajos relacionados. Este conocimiento mejora el rendimiento de su trabajo y la calidad de sus resultados, ya que hace que cuando investigue y escriba, piense proactivamente que:

  1. Su artículo se va a comparar con los principales trabajos del área, por tanto, se espera una relación, de continuidad teórica o incluso de ruptura y desde luego un nivel similar de calidad (complejidad y profundidad)
  2. Su trabajo va a ser leído por los principales investigadores del área, por consiguiente, es recomendable que “adapte” el manuscrito pensando en aquellos que lo van a leer, sus características, niveles de exigencia, y lo ponga en relación con las aportaciones de los autores.
  3. Su trabajo será publicado en una de las revistas que habitualmente publican sobre su materia, es por ello que debe conocer cuáles son, sus normas, características, exigencias y “gustos”, así como los trabajos que se han publicado, de tal manera que desde el primer momento el autor adapte la redacción a los requerimientos habituales del núcleo de revistas.

Por tanto ¿dónde publicar? La respuesta más obvia y sencilla es, “trataremos que nuestro trabajo sea publicado en aquellas revistas cuyos trabajos hemos utilizado“. Esto es debido a que, por lógica, nuestro trabajo estará bien adaptado a ellas. Para ello, un buen ejercicio es la revisión de nuestra bibliografía, al objeto de identificar qué fuentes citamos con mayor frecuencia. No obstante, también debemos tener en cuenta otros aspectos:

En relación a las características de nuestros trabajos, la elección de una revista puede venir determinada por:

  1. Temática. La temática es el primer criterio para la selección de una revista. En principio, trataremos de publicar en aquellas revistas de alta especialización en nuestra área, pues es donde mejor cabida tendrán nuestros trabajos. No obstante, también podemos hacerlo en revistas de “amplio espectro”, las grandes revistas de área. El último recurso serían las conocidas como revistas multidisciplinares.
  2. Metodología. Si nuestro trabajo utiliza una metodología de investigación llamativa o plantea algún avance en el campo metodológico, también podríamos intentar publicar en revistas cuya temática sea la propia metodología, por ejemplo, la revista REDES que publica trabajos de múltiples áreas cuyo elemento común es la Sociometría.
  3. Objeto de Estudio. El objeto de estudio también puede determinar el medio en el que un trabajo va a ser publicado, puesto que existen revistas especializadas en áreas geográficas o una determinada parte de la población. Un claro ejemplo son los estudios de las mujeres. Un trabajo titulado “Análisis de Redes Sociales de mujeres en puestos de responsabilidad en las universidades españolas”, podría ser publicado en una revista de Educación (temática principal), una revista de metodología sobre Sociometría (Metodología) o una revista de Gender Studies (Objeto de Estudio).

No obstante, hay otros aspectos propios de nuestros manuscritos que influirán en la selección de las revistas:

  1. Target. Debemos publicar en aquellas revistas que leen habitualmente el público objetivo de nuestro trabajo. Si, por ejemplo, publicamos un trabajo sobre la comunidad española de Educación, lo ideal sería publicar en una revista nacional escrita en español, o en todo caso iberoamericana. Lo que sí es cierto, es que si tratamos de publicar en una revista anglosajona tendremos menos posibilidades y, además, en caso de ser aceptado, es posible que no nos lean las personas potencialmente interesadas Uno publica para que lo lean, no para que lo evalúen.
  1. Caducidad. Los trabajos tienen diferentes grados de caducidad y esto es un riesgo que puede hacer que un trabajo nunca sea publicado. Si tenemos un trabajo y sabemos que es posible que en un año ya no tenga interés, debemos priorizar la elección de revistas con procesos de evaluación rápidos, para que, en el caso de ser rechazados, tengamos margen para enviarlo a otra revista.  Los mejores trabajos suelen tener una alta caducidad, puesto que pretenden estudiar fenómenos actuales y compiten con los de otros investigadores (la moda científica).

En relación a las características de las propias revistas, tenemos que tener en cuenta:

  1. Impacto Científico. Las revistas con Factor de Impacto son aquellas indexadas en los Journal Citation Reports de Web of Science. Se consideran las mejores revistas del mundo en cada área. El sólo hecho de publicar un artículo en ellas es un mérito reconocido por las agencias de investigación. Desde el punto de vista de la evaluación científica es el patrón oro.
  2. Indexación en Bases de Datos. La primera función de esta indexación es aumentar la difusión de los trabajos, no obstante hay un segundo papel, evaluativo, que nos indica que las mejores revistas están presentes en las bases de datos más exigentes, ya que son capaces de cumplir procesos evaluativos de primer orden. Existen bases de datos genéricas (Web of Science, Scopus, Latindex) o especializadas por área (MLA, Philosopher Index, Mass & Communicación Search, etc).
  3. Prestigio científico. En principio, una buena revista está capitaneada por un buen investigador. Por esa razón, realizar un simple análisis de la carrera investigadora del equipo editorial nos dará una aproximación fiable de la calidad científica de la revista.
  4. Prestigio Editorial. Es muy importante conocer la editorial que está detrás de las revistas, solvencia económica, especialización, profesionalización editorial, etc. Ésta es garante de la calidad de los procesos, la selección del equipo técnico y la continuidad de la misma. Por ejemplo, sabemos que cualquier revista editada por la American Psychological Association será un producto consistente.
  1. Historia de la Revista. La edad de la revista ya es muy indicativa, vamos a intentar publicar en revistas que creamos consolidadas. Igualmente, el análisis de su historia nos permite ver si es una revista con progresión, cumplimiento de la periodicidad, etc.
  2. Requisitos formales. Lógicamente, tenemos que comprobar que nuestro trabajo es capaz de cumplir los requisitos formales exigidos por las revistas (extensión del documento, número de figuras, número de autores, estilo de citación, etc.).
  3. La periodicidad como ya se ha comentado es fundamental, a los autores les interesa publicar en revistas que declaran y se comprometen con unos tiempos de evaluación razonables.
  4. Derechos de los autores. Otro aspecto a tener en cuenta deben ser los derechos del autor. Habitualmente, los autores tienen derecho a, una vez publicados los trabajos, almacenar en sus páginas personales y en repositorios científicos los trabajos, al objeto de ayudar a la difusión de los mismos, no obstante, no todas las revistas lo permiten, es por ello que es importante conocer las políticas de copyright de las revistas. Una buena herramienta para conocerla es Sherpa Romeo.

Comenzábamos hablando de la proactividad y la reactividad. Cuando la decisión sobre a qué revistas mandar el trabajo se toma al final de la creación del mismo, de manera reactiva, nos encontramos atados de pies y manos, ya que, a última hora, las características de nuestro trabajo serán un lastre que determinarán especialmente la selección de cabeceras, cerrándonos muchas puertas. Ninguna empresa exitosa hace un producto sin tener en cuenta quienes son los consumidores ni las características del mercado y sus canales de distribución.

Publicado en Sin categoría | Etiquetado | Deja un comentario